
1. OBJETIVOS POLÍTICOS
Entre los objetivos de la Comisión Octubre están conmemorar el centenario de un acontecimiento que cambió el curso de la historia de la humanidad y poner en valor su legado a nuestras generaciones desde un discurso crítico, fuerte y de clase, que apueste por la recuperación de la izquierda y de los valores de la paz, el progreso y el socialismo, los valores de Octubre; una necesaria batalla ideológica para hacer frente al pensamiento débil dominante, basado en el sentido común hegemónico y en la vuelta de doctrinas transversales o interclasistas —reaccionarias e involutivas— que han supuesto el factor principal del actual proceso de liquidación de la izquierda española. Una izquierda hoy sumida en una crisis de identidad sin precedentes y que sufre una nefasta ausencia de dirección y de estrategia política de transformación social y cambio real frente al poder económico y a la derecha en el gobierno y los aparatos del Estado.
No se trata, por tanto, de un ejercicio de nostalgia o melancolía, sino de la reivindicación y actualización de Octubre en nuestros tiempos como aportación necesaria a la imprescindible e inaplazable tarea de reconstruir la izquierda aquí y ahora y volver a situar las luchas, hoy dispersas, en el plano de la realidad: el conflicto capital-trabajo como elemento vertebrador y la lucha de clases, hoy casi abandonada a su suerte debido a la práctica incomparecencia de una izquierda política real tanto en la calle como en las instituciones.
En este sentido, la Comisión Octubre puede y debe ser un espacio de trabajo colectivo y de unidad para la reconstrucción de la izquierda transformadora, hoy en proceso de liquidación, y de la opción comunista en el movimiento obrero, hoy relegada al papel de comparsa (o en el mejor caso “sector crítico” marginal) de doctrinas interclasistas objetivamente involutivas. Todo ello desde un discurso político de clase claro, nítida y abiertamente confrontado al “relato” interclasista de una exizquierda domesticada e institucionalizada que baila al compás de la ideología dominante en los platós de la derecha mediática, de los medios privados de comunicación de quienes detentan poder económico, sus principales promotores desde mayo de 2011.
De la misma forma que los bolcheviques fueron capaces de contraponer un nuevo modelo de democracia de los trabajadores de la ciudad y del campo (los soviets), frente a los reformistas domesticados de la época que se afanaban de forma casi exclusiva en el parlamentarismo y en lo institucional; salvando las evidentes distancias históricas y políticas, hemos de poner en valor en la actualidad y ante nuestras generaciones la necesidad de reconstruir una izquierda transformadora que realmente plante cara y luche contra el capitalismo en esta fase de globalización imperialista y belicista, así como que defienda los intereses de los trabajadores en el conflicto capital-trabajo allá donde esté, en la calle o en las instituciones. En la perspectiva de construir el socialismo y recuperar los valores de la paz y el progreso, hoy conceptos excluidos del discurso político dominante y del debate público.
Resumiendo: reivindicar en la actualidad el legado histórico de la Revolución Socialista de Octubre en el año de su Centenario y ser una herramienta eficiente que colabore en la necesaria batalla política e ideológica por la recuperación y reconstrucción de la izquierda. Sigue leyendo →