Constitución de la URSS de 1924

CONSTITUCIÓN DE LA UNIÓN DE REPÚBLICAS SOCIALISTAS SOVIÉTICAS

Adoptada por el II Congreso de los Soviets de la URSS el 31 de enero de 1924

PRIMERA PARTE
DECLARACIÓN RELATIVA A LA FORMACIÓN DE LA UNIÓN DE REPÚBLICAS SOCIALISTAS SOVIÉTICAS

Desde la formación de las repúblicas soviéticas, los Estados del mundo se han dividido en dos campos: el campo del capitalismo y el campo socialista.

Por un lado, en el campo del capitalismo: los odios y las desigualdades nacionales, la esclavitud colonial y el chovinismo, la opresión de las nacionalidades y los pogromos, el imperialismo bestial y las guerras. Aquí, en el campo del socialismo: la confianza recíproca y la paz, la libertad y la igualdad de las nacionalidades, la coexistencia pacífica y la colaboración fraternal de los pueblos.

Los esfuerzos del mundo capitalista durante décadas para resolver el problema de las nacionalidades conciliando el libre desarrollo de los pueblos con la explotación del hombre por el hombre se han mostrado impotentes. El laberinto de las contradicciones nacionales, al contrario, se ha complicado mucho más, amenazando la existencia misma del capitalismo. La burguesía se ha mostrado incapaz de organizar la colaboración de los pueblos. Sólo en el campo de los soviets, y gracias a la dictadura del proletariado que ha agrupado a su alrededor a la mayoría de la población, ha parecido posible erradicar la opresión de las nacionalidades, crear una  atmósfera de confianza recíproca y plantar las bases de una colaboración fraternal entre los pueblos. Es sólo gracias a este conjunto de condiciones que las repúblicas soviéticas han conseguido rechazar los ataques de imperialistas del mundo entero tanto del interior como del exterior, liquidar la guerra civil, asegurar su propia existencia y a proceder pacíficamente a la obra constructiva de su organización económica. Sigue leyendo

Constitucionalismo soviético (III). La primera Constitución de la URSS

urss-simbolos-2» Viene de la segunda parte: Constitucionalismo soviético (II). De la Revolución de 1917 a la Constitución de 1918

LA CONSTITUCIÓN DE LA URSS DE 1924: DE LA UNIÓN FEDERAL AL SOCIALISMO EN UN SOLO PAÍS

La Revolución Socialista de 1917, la derrota militar en la Primera Guerra Mundial y la Guerra civil habían liquidado el Imperio multinacional de los zares. Así, la vigencia de la Constitución de 1918 estuvo limitada a los territorios de la Rusia Central, los cuales, según vimos, fueron considerados a partir de la toma del poder de los soviets y del Partido bolchevique, como los elementos integrantes de un sistema federal: la República Socialista Federativa Soviética de Rusia (RSFSR).

El programa del Partido bolchevique contemplaba la autodeterminación de las nacionalidades que componían el imperio de los zares, con el deseo de que se mantuviesen dentro del nuevo sistema político. La fórmula que se halló fue la federal, objetivo principal de la nueva Constitución de 1924. Sigue leyendo

Constitucionalismo soviético (I). Fundamentos ideológicos

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El nacimiento del constitucionalismo soviético

La Revolución Socialista de Octubre supuso el advenimiento de un Derecho constitucional distinto. Hasta 1917, el Derecho constitucional en Europa y América había seguido en su desarrollo una única línea paralela: la del Estado liberal.

Con la Revolución Socialista de Octubre se rompió por primera vez esa identidad entre constitucionalismo y liberalismo y comenzó a elaborarse un nuevo sistema constitucional sobre supuestos políticos e ideológicos diferentes a los del Estado liberal, como consecuencia de la irrupción de una nueva clase dirigente, la clase obrera.

En Rusia, el peso de una tradición jurídico-constitucional diferente a esa tradición liberal era mínimo. La cultura jurídica del Occidente liberal, en general, y sus elaboraciones constitucionales, en particular, apenas habían penetrado en el Imperio zarista hasta el mismo momento de la Revolución socialista. Sigue leyendo

Lenin

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En la fecha de la publicación de esta entrada, hace 93 años, fallecía el primer Presidente del Consejo de Comisarios del Pueblo (Sovnarkom) y máximo dirigente de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas desde su constitución en 1922, Vladimir Ilich Uliánov, Lenin.

Lenin nació el 22 de abril de 1870 en la ciudad de Simbirsk [desde su muerte y en nuestros días Uliánov, en honor a Lenin], a orillas del Volga, en el seno de una familia acomodada. Su padre, Ilyá Nikoláievich Uliánov, era inspector escolar de la provincia. El pequeño Volodia [diminutivo de Vladimir], como le llamaban en casa, tuvo una infancia feliz en el seno de una familia culta y sin problemas económicos. En sus primeros años y durante la adolescencia, Volodia, se dedicó a sus estudios, mostrando preferencia por la literatura clásica. El director de su instituto, Fiódor Kerenski (padre de Alexandr, futuro primer ministro derrocado por la Revolución Bolchevique), retrató al joven Uliánov como un alumno ejemplar.

El primer contacto con la política de Vladimir sería a partir de la detención, el encarcelamiento y la muerte de su hermano mayor Alexandr, ejecutado tras conspirar para atentar contra el zar Alejandro III y ser descubierto por la Ojrana, la temible policía política zarista. Alexandr fue ejecutado junto a cuatro de sus compañeros, tras rechazar arrepentirse, en mayo de 1887. El despertar político de Vladimir, con 17 años recién cumplidos, fue dramático, puesto que sentía una gran admiración por su hermano mayor, aunque a diferencia de éste, no se integró en ninguno de los numerosos grupos nihilistas que proliferaban en la Rusia del último tercio del siglo XIX. Sigue leyendo

Declaración y Acuerdo de Formación de la URSS (1922)

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Documento original de 1922 (Declaración y Acuerdo) por el que se establece la formación de la URSS (clic para ampliar).

La Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) se forma a partir de un Acuerdo firmado por las repúblicas socialistas soviéticas previamente constituidas a partir del triunfo de la Revolución Socialista de Octubre de 1917, entre ellas la República Socialista Federativa Soviética de Rusia (RSFSR), el primer Estado socialista de la historia si exceptuamos la breve ‘Commune de Paris’ de 1871. Así, el histórico tratado que sella el nacimiento de la URSS es acordado por representantes de las repúblicas socialistas soviéticas de Rusia, Ucrania, Bielorrusia y Transcaucasia (República Federal Socialista Soviética de Transcaucasia, RFSST, una federación integrada por Georgia, Azerbaiyán y Armenia) y ratificado por el I Congreso de los Soviets de la URSS el 30 de diciembre de 1922.

A las cuatro repúblicas firmantes del Acuerdo, referidas anteriormente, se añadirán en los siguientes años una serie de naciones del antiguo imperio zarista o que anteriormente formaban parte de la RSFS de Rusia o de la RFSS de Transcaucasia, hasta conformar una Unión Soviética de 15 repúblicas (configuración definitiva de la URSS a partir de 1956). Las adhesiones posteriores al Acuerdo inicial se establecerían por medio de enmiendas anexas al texto del tratado original. Transcribimos a continuación el documento íntegro del tratado de unión de 1922, acordado por las cuatro repúblicas socialistas soviéticas signatarias y compuesto por dos partes: 1) “Declaración sobre la Formación de la URSS” y 2) “Acuerdo de Formación de la URSS”. Sigue leyendo

La historia del Octubre Rojo (II)

II PARTE: DE LA RUSIA SOVIÉTICA A LA CREACIÓN DE LA URSS

… Viene de la I Parte: La historia del Octubre Rojo (I). Antecedentes históricos. La Revolución Socialista.

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Póster de El Lisitski: “Golpea a los blancos con la cuña roja” (1919).

Primera etapa de la nueva Rusia soviética. El ‘año I de la Revolución’

V. Serge, en la periodización que establece al hablar de la construcción del socialismo en Rusia, considera una primera etapa de doce meses, a la que dedica su obra El año I de la Revolución rusa. En esta primera etapa, que transcurre entre el triunfo de la Revolución Socialista de Octubre (7 de noviembre de 1917 en nuestro calendario gregoriano actual) y el estallido de la Revolución Alemana (un año más tarde), el gobierno bolchevique afronta la tarea de comenzar a organizar el nuevo Estado, rompiendo con el orden anterior y guiado por su promesa “Paz, pan y tierra”. Dice Serge de esta etapa (p. 8):

“Propondríamos que se llamase a esta primera fase las conquistas del proletariado, a saber: toma del poder, conquista del territorio, conquista de la producción, creación del Estado y del ejército, conquista del derecho a la vida…”.

Tal tarea fue emprendida en circunstancias dificilísimas. Después de tres años de guerra —la Primera Guerra Mundial—, la hambruna se extendía por las ciudades y el abastecimiento de alimentos estaba muy desarticulado; el país se encontraba diezmado. Al caos provocado por la guerra y la ineficiencia del Gobierno Provisional, se unía la acción contrarrevolucionaria de la burguesía y de los defensores del viejo régimen, sus sabotajes y boicot permanente; pero también la acción paralizadora de los mencheviques y socialrevolucionarios, enfrentados a los bolcheviques. Sin olvidar que, entre tanto, Rusia seguía oficialmente en guerra con Alemania y aliados, de ahí que la firma de la paz se presentase como una urgencia inmediata. Añadir a todo ello que desde el mismo instante del triunfo de la Revolución, los contrarrevolucionarios resistieron en muchos sitios. En Moscú, por ejemplo, los bolcheviques liderados por Bujarin tardaron varios días en controlar la ciudad, en la que mencheviques y socialrevolucionarios desataron una sangrienta respuesta represiva a la toma bolchevique del poder en la capital, Petrogrado. Pequeñas acciones armadas y escaramuzas de los contrarrevolucionarios se sucedían en diferentes partes de Rusia, escribiendo así un prefacio de lo que será la guerra civil abierta que tendrá lugar entre 1918 (sobre todo a partir de mayo) y 1923.

Rosa Luxemburgo hacía alusión a estas dificultades que caracterizaron no sólo ese primer año, sino también la etapa siguiente. Cuando se refiere a la cuestión agraria insuficientemente resuelta y a otras medidas pendientes, decía:

“¡Quién puede reprochar al gobierno soviético no haber llevado a cabo estas poderosas reformas! Lenin y sus camaradas, en su breve periodo de gobierno, se han visto metidos en el centro de un rugiente remolino de luchas internas y externas, atacados por incontables enemigos y adversarios. Sería muy triste criticarlos porque, en tales circunstancias, no resolvieron, ni siquiera atacaron, una de las tareas más difíciles, con toda seguridad la más difícil, de todas las que plantea la transformación socialista de la sociedad”.
(Rosa Luxemburgo, La Revolución rusa, p. 382). Sigue leyendo